23 de octubre de 2026
Cultura

¿Una novela escrita con IA? ‘Donde el agua trabaja’ desata polémica en la literatura

23 de octubre de 2026 · Redacción Páginas Poderosas

La novela Donde el agua trabaja, del escritor peruano David Silva Rojas, enfrenta señalamientos por presunto uso de inteligencia artificial (IA) generativa en su elaboración. Un análisis del detector Pangram atribuyó a esta tecnología el 99 por ciento del texto, lo que desató una controversia en torno al premio literario que recibió la obra.

Ante las acusaciones, la editorial mexicana Almadía y la Fundación Ventosa-Arrufat anunciaron una revisión detallada del caso y la suspensión temporal de las actividades relacionadas con la presentación del libro.

La polémica surgió después de que se difundieran los resultados del análisis, en un certamen cuyas bases prohibían expresamente el uso de herramientas de IA generativa para escribir las obras participantes.

¿Qué premio ganó la novela Donde el agua trabaja?

La obra de Silva Rojas fue reconocida en la primera edición del Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat, cuyo galardón económico fue de 20 mil euros, equivalentes a aproximadamente 415 mil pesos mexicanos, según la información difundida sobre el certamen.

Las reglas del concurso establecían que los participantes no podían recurrir a herramientas de inteligencia artificial generativa para la escritura de sus novelas. Además, el autor declaró por contrato que no había utilizado esta tecnología y, de acuerdo con el comunicado editorial, ratificó personalmente esa afirmación.

El señalamiento sobre el posible uso de IA puso bajo escrutinio tanto el cumplimiento de las bases como los mecanismos para verificar la autoría de una obra literaria.

¿Qué dijo Almadía sobre las acusaciones de uso de IA?

En un comunicado, Almadía y la Fundación Ventosa-Arrufat señalaron que abordarán la controversia con seriedad, pero sin adelantar conclusiones sobre la responsabilidad del autor.

La editorial explicó que, durante la lectura de la novela, ni el jurado ni su equipo editorial consideraron que se hubiera empleado inteligencia artificial generativa.

También afirmó que, hasta ese momento, no tenía elementos para desconfiar de la declaración del escritor. Sin embargo, anunció que revisará los señalamientos antes de tomar una decisión.

Mientras se desarrolla el proceso, la editorial suspenderá las actividades relacionadas con la presentación del libro.

¿Un detector puede demostrar que una novela fue escrita con IA?

La controversia también abrió el debate sobre los límites de las herramientas que buscan identificar textos generados por inteligencia artificial.

Aunque Pangram atribuyó un 99 por ciento del texto a la IA, ese resultado constituye una señal que debe evaluarse junto con otras evidencias. Por sí solo, el porcentaje de un detector no demuestra de manera concluyente quién escribió una obra ni qué herramientas se utilizaron durante su elaboración.

La propia editorial advirtió sobre los riesgos de delegar a sistemas automatizados la decisión sobre la procedencia de una creación literaria y subrayó que los resultados de estos detectores requieren interpretación y contraste.

Por ello, la revisión anunciada será clave para determinar qué ocurrió con la novela y si existen elementos suficientes para establecer un incumplimiento de las reglas del premio.

Un debate sobre inteligencia artificial y creación literaria

El caso de Donde el agua trabaja vuelve a poner sobre la mesa las tensiones entre el desarrollo de la inteligencia artificial y las normas de autoría en el ámbito cultural.

Los concursos literarios que prohíben estas herramientas enfrentan el desafío de establecer mecanismos de evaluación capaces de distinguir entre una sospecha automatizada y pruebas verificables.

Por ahora, Almadía no ha anunciado una resolución definitiva ni la retirada del premio. La editorial indicó que dedicará el tiempo necesario a las verificaciones y que no anticipará conclusiones mientras continúa la revisión.

 

Sigue leyendo